viernes, 5 de abril de 2013

La mueca y su pena

La sonrisa esta quebrada. La sonrisa esta humillada. Enterrada en un sin fin de sinrazones que se entrelazan con las mentiras que le dije, con los momentos que le negué a nuestro amor, a ese nosotros tan perfecto. La sonrisa esta herida. Hoy no quiere brillar, no le quedan ganas. Mil pedazos la forman en un frágil conjunto de piezas que vagan en lo profundo del recuerdo, un rompecabezas imposible de armar, un llamado al frío eterno del silencio. La sonrisa esta callada. La sonrisa esta olvidada. No se esboza la mueca impecable, emblema imponente de alegría, significado pleno de la felicidad. No se muestra al mundo, ya no. Le teme al cielo y a la tierra, le teme a la gente. Se esconde y se refugia en los confines mas recónditos de la obscuridad que abruma a este ser sumiso al dolor, sumiso al miedo. La sonrisa este perdida. Ya no encuentra aquello que le brindaba vida, aquel manantial eterno que saciaba hasta en su ultima gota la sed provocada por un sentimiento incontenible en mi pecho, incontrolable en mi corazón. Eterno en mi alma y en mi sueños, resplandeciente en mis ganas, y en mi pasión ardiente como el fuego que ve renacer una y mil veces al ave fénix  Y con su vuelo también majestuoso, una emoción encantadora. Aquella por la que vale dar cada suspiro, por la que envidian al ser humano todas las razas y especies existentes en el basto universo, esa que nos vuelve humanos en un cien por ciento. La sonrisa esta confundida. La sonrisa esta sentenciada. Ya le duele nacer, ahogada en lágrimas, en lamentos. Descendió al infierno proclamado por mi y a combustión lenta se le va acabando la esperanza, se esta quemando su esencia de vida. Y solo pudiese salvarse si un milagro se diera, si existiese tal manifestación de divinidad. Si tan solo fueras parte de la casualidad o tuvieras el comprensible error de arriesgarte a confiar una vez más en mis sentimientos, que esta vez no son palabras, son verdades. Que me dejan existir por la necia esperanza de poder algún día volver a darte lo que siempre fue tuyo, desde el primer momento y que no es mas que todo el amor que contiene mi humanidad. La sonrisa esta esperando. La sonrisa esta luchando. Batallando palmo a palmo con la necesidad de extinguirse que mis huesos le claman, puesto que ya no resisten mas la agonía punzante de este dolor inmenso, de este castigo cruel e intenso. Pero ella se niega a dormir en los laureles, porque ella sabe cuan intensa en su luz cuando tus ojos la guían, ella sabe de tu belleza. Conoce tu nombre y tu esencia, conoce tu magia eterna. Y mientras existas entonces, no bajara sus brazos. La sonrisa es ingenua. Vive de su inocencia, de la ternura que le brinda soñar con un presente junto a tu risa, a tu tiempo. Pero soñar hoy tiene un precio que mi cuerpo ya no puede afrontar y aumenta la deuda con la muerte, pero esta aun no quiere cobrarse. Y a veces solo espero su llegada, su calma, su incertidumbre.  Algunas otras el silencio me basta, pero si ya no alcanzara, si no encontrase nunca mi felicidad, es decir, si nunca volvieses, la sonrisa sabrá que un solo destino la comprenderá y entonces...La sonrisa ya no estará, la sonrisa estaría muerta...    

miércoles, 27 de marzo de 2013

Detente corazón

Detente corazón, no sigas. Deja tu galopar incesante, tu andar majestuoso. Olvida tu naturaleza emotiva, tu búsqueda incansable por contemplar el alma misma de la belleza, olvida tu razón de ser, extingue tu existencia. Detente corazón te lo ruego, ya no marques tu compás en mi pecho puesto que ya no das vida, solo vuelves un poco mas eterna esta agonía. Pierde tu memoria, incinera la conciencia que da vida a cada una de los sentimientos que te llevan a seguir, por favor corazón desaparece. Ya se perdió la ternura, la pasión. Se enfermo de dolor el poeta y su poesía hoy lo envenena, lo condena. Ya se acabo la paciencia, y esa esperanza quiere quebrarse y digo, quien podría culparla. Detente corazón, no sigas. No busques tu reflejo en sus ojos, no busques tu vida en su risa. Ya no esta, se perdió junto a la ternura, junto a la pasión. Se acabo el poema que dedicabas a su nombre, se seco de su tinta y solo quedan estas palabras que de nada sirven, que nada dicen. ¿Acaso como mi cuerpo ya no te cansa el dar otro paso?, acaso no ves como cuesta dar otro paso. ¿O acaso no sientes cuan destrozada esta mi alma?, acaso no entiendes lo perdida que esta mi calma. Detente corazón, te lo ruego. Ponle fin a este dolor puesto que ya no hay vida, se quedo en sus manos y en lo profundo del amor que siempre le tendré...

lunes, 25 de marzo de 2013

Otro día, otra noche

Otro día se levanta, otro día se despierta y que sentido tiene si todo es igual, todo esta mal.
Otro día hoy brilla, otro día encuentra su cielo envuelto en nubes, pero dicho esta. Lo mismo es para cada uno de ellos, el mismo mal. ¿Sera esta la despedida, sera este el final?.
Otra noche que deslumbra, otra luna sin igual, pero seguís estando allá. Y entonces todo sigue igual, todo esta mal. Otra noche que diluvia, otra noche que se nubla y, ¿que escenario mas perfecto podría soñar ese final? y que actor desesperado por despedirse en su escena trivial. 
Pasan y parece que marcan el tiempo, o así dicen, otras 24 horas que se han ido, que se suman al pasado reciente. Pasan y parece que destrozan al tiempo,o así siento, otras quien sabe cuantas horas pensando en ti, que se suman al pasado creciente. Y el eco le susurra al vacío "¿Sera esta la despedida, sera este el final?".
No quedan razones, aunque una sola basta, no quedan aquí en el corazón. Es que no queda corazón, no existe. No quedan intenciones, ni ilusiones, ni momentos. No queda nada ya de mí, salvo esa maldita gota de esperanza. Salvo el silencio que ya no alcanza.
Otro día se levanta, otra noche lo acurruca y que sentido tiene si todo es igual, todo esta mal. ¿Sera esta la despedida, sera este el final?.  Y el actor desesperado por despedirse en su escena trivial. Y solo una pregunta resta por contestar, ¿Cuando su momento llegará, cuanto tiempo más se dejara pasar?...    

viernes, 22 de marzo de 2013

Como explicar

Como explicar el dolor que puede causar el dar respiro tras respiro con el afán de continuar la rutina establecida por este don de humanidad que reside en mi ser, solo por evitar la pena ajena y no mostrarse cobarde ante una adversidad que ya ha superado mis fuerzas. Como decir que no quedan palabras que pueda desglosar mi lenguaje si vuelta tras vuelta me enfrento a una hoja en blanco y desparramo las frases que describen lo perfecto de esta soledad ineludible, incansable. Como explicar que la muerte del alma puede darse antes que la del cuerpo, y si así ocurriese las consecuencias de su perdida podrían ser tan severas como el quiebre mismo de la existencia, como la destrucción total del sueño, de la calma. La perdida completa de fe en uno mismo y en cada sujeto y objeto que rodea una totalidad abrazada cada vez con mas compromiso a una obscuridad siniestra, tan adictiva por lo simple de su devoción. No necesita mas que lágrimas y la entrega total a este dolor el cual se trata de explicar letra por letra o día a día. Y aun así no lo logran entender, no lo pueden ver.
Amar, dicen los amantes, es para toda la vida. Se aferran los participes del sentimiento a un desenfreno exquisito que describe los mas sincero y real que habita dentro de ellos y lo exponen sin temor compartiendo     sus emociones con el resto del planeta, ya no temen sentir, ahora es todo lo que son. Magia, eternidad, sueño, fuerzas, ganas, voluntad. Sacrificio, comprensión, pasión  sexo, emoción, locura, realidad. Son seres convertidos a una religión puramente gestada en lo mas hermoso de la creación. Se convierten de simples mortales, en almas eternas, en almas de amor. Pero callan los amantes, callan lo que temen. Por el bien del sentimiento, de su emoción.
Como explicar el dolor que puede causar el dar respiro tras respiro guiado por la férrea tenacidad que mantiene la ultima gota de esperanza que habita en mi ser, como explicarle a ella que a pesar de su convicción no hay quien pueda descifrar su magia esta vez. Como hacerlo si se a vuelta inexorable a mis suplicas, a mis rezos. Si ya no escucha el resonar de esta agonía que hoy es todo lo que va quedando de lo que alguna vez fui o pude ser. Como decirle si es insurgente a mis propias peticiones. Como matarla, a la maldita esperanza, como desterrar su ingenuidad. Por favor díganme,  puesto que ya no encuentro formas ni razones para negarle la existencia. Y lo que callan aquellos que aman, es lo que una vez glorificaron, su propio amor muerto hoy de destino, muerto hoy de comprensión.
Amar, dicen los amantes, es para toda la vida. Amarte, digo yo, es para toda mi eternidad...

jueves, 7 de marzo de 2013

El coleccionista de sonrisas

Resplandeciendo el va, surcando el verde de la pradera. Brillante e incesable, tan magnifico y tan parte tuyo, madre existencia, tan hijo de tu seno eterno. Allí va sumido a su calma tanto como a su templanza, sumido a su ser. Viaja atravesando tiempos y distancias, mas sin equipaje, sin cargas. Resplandeciendo el va, surcando mares, montañas, lagos o el verde de la pradera. Saltando de sonrisa en sonrisa, deleitándose, jugando a comprender el significado de la vida y tal vez; tal vez este cerca. El vive de su esplendor iluminado por cada chispa que nace de alguna risa. Nace una y otra vez cuando un beso atraviesa la barrera del deseo y desembarca apasionado y prisionero de aquellos labios que hacen creer que todo es posible. Respira su alegría incansable, insaciable. El cree con la firmeza y la fuerza suficiente como para ejercer el propio balance entre bien y mal, el solo, pero por todo el mundo. Y si cree, es por que existen ellas, sus musas. Haría lo que fuera por protegerlas, dejaría extinguir su propia luz si acaso fuera necesario para mantenerlas a salvo. Y da todo por verlas nacer, crecer. Por verlas soñar, a todas por igual, todas son importantes y tan parte tuya, madre existencia, tan hijas de tu seno eterno. Allí va, resplandeciendo el va, saltando de sonrisa a sonrisa, coleccionándolas, adorándolas. Allí va y, ¿cual sera su nombre?...su nombre es bondad. 

lunes, 18 de febrero de 2013

Allí (en el limbo)


Allí están todos en contemplación de su propia fe. Todos y cada uno, buscando una respuesta que los defina o tal vez algún milagro caído del seno de un dios apacible o vengativo, a algunos de ellos ya les da igual. Allí corretean sobre los verdes prados, sobre la creciente maleza bajo el manto interminable de celeste manchado de blanco, y ese gran punto anaranjado que desde su trono desciende con sus brazos y los refleja sobre ellos, gestando cada una de las obscuridades pertinentes. Algunas sombras mas claras, degradadas por el tiempo quizá, algunas incompletas. Algunas casi desaparecidas, extintas. Algunas más obscuras, más lúgubres. Y uno solo tan concentrado en su obscuridad, tan silenciado, dañado, que ni la propia noche se atreve a apagarlo. Firme ante el sol y la redundante sombra, guardando misterios inclusive para si mismo.
Allí están todos, sin voz ni voto. Censurados, desterrados, despreciados tal vez. Quizá heridos por su propia cobardía o atormentados por la culpa. Todos están allí, en movimiento, sin cansancio. Buscando esa respuesta que los defina o ese maldito milagro que los devuelva a la vida. Algunos desesperados, entregándose poco a poco al destello impaciente de la locura, algunos inquebrantables. Eternos en su búsqueda, ilusos podría decirse. Algunos con tanta esperanza en su existencia que llegan a convencer a su verdugo y renacen. Otros agonizantes, expectantes de su trágico final. Y uno solo en silencio, sereno, inmutable ante el paso del tiempo y ante si mismo. Acompañado por su soledad y solo ella lo entiende.
Allí están todos, correteando desenfrenados, distintos pero iguales. Distintos en pasado, presente y futuro, distintos en motivos e intensidad. Pero iguales en esencia. Allí están, y no saben por cuanto, y algunos ni siquiera porque. Jugando su última carta, pelando contra quien sabe que razones o circunstancias, resistiendo todo por el simple hecho de sentir. Algunos inseguros de si mismos, otros con la confianza indestructible, tan peligrosa como ciega. Algunos ya sin ganas y buscando su muerte, otros renacidos, pero en otros cuerpos, con otros nombres. Infieles podría decirse, infieles a su propia fe. Y uno solo sentado, alejado de cualquier multitud. Exiliado de si mismo tanto como de los otros que lo rodean, obscuro, dañado. Sin cartas por jugar, sin fuerzas para pelear.
Allí están todos ellos, los que nacieron de la pureza gestada entre el vientre mismo de la magia y el sentimiento. Aquellos que descubrieron el lugar exacto en donde se esconde el paraíso. Allí están en su especie de limbo, los amores que no pudieron ser, censurados, desterrados, despreciados tal vez. Todos y cada uno buscando una respuesta que los defina o tal vez algún milagro caído del seno de un dios apacible o vengativo. Y uno solo concentrado en su obscuridad, en silencio, sin fuerzas para pelear… 

lunes, 4 de febrero de 2013

Amor…




Quien pudiese culparlos de cometer algún delito o atreverse al pecado, si son solo niños, su inocencia los define. Ríen sin medir el tono de sus risas y colorean una y mil veces cada uno de los matices de la alegría. Separados de la realidad y tan abrazados a ella que parecen formar parte. No hay silencios que hieran, no hay palabras que odien. Todo parece nacido del propio suspiro de la belleza en si, todo parece calcado tal cual lo dicta el corazón. Sentimiento y emoción volcados a un solo propósito, llenando de dicha al ser, dándole luz, paz. La locura se torna tan consciente  tan dicha que comporte opinión con la razón. Los grises, las dudas, los miedos, lo malo de ser se hace a un lado y se deja convencer por tan inmensa denotación de cambio, por tanta felicidad bruta. Las leyes de gravedad son desafiadas, quizá hasta puede volar sin alas, puede atravesar el tiempo y el espacio y enfrentarse a ambos con la férrea convicción de seducirlos a no alterar la magia que se gesta entre ellos dos, solo para ellos dos. Se funden por completo dando vida a una sola existencia, con un solo propósito. No les importa lo que dirá, no les interesa siquiera lo que pase de ahora en más. Si el destino existe y así se manifiesta, o si la suerte es tal vez culpable. Si es parte de un cuento de hadas, una fabula o una historia mágica. Nada importa porque ellos ahora sienten juntos. Y si hasta el amor ya dio su visto bueno y no les saca los ojos de vista. Ahí van entonces, indulgentes, incoherentes, desquiciados tal vez. Locos, equivocados, perdidos. Pero seguros, y sobre todo…sobre todo felices. Ahí van entonces, el ser humano y su sueño, amando tan fuerte como lo dicta su propio sentimiento. Y quien pudiese culparlos de cometer algún delito o atreverse al pecado, si son solo niños, su inocencia los define…